El arquitecto luthier

Camino y Mirada

Somos lo que hacemos y lo que hacemos nos hace

José Miguel Vega Delyra nació en Écija, Sevilla, en los años 60 y creció correteando entre cuadros de ánimas y los olorosos retablos de madera de la parroquia Mayor de Santa Cruz, una iglesia de Écija en la que su padre era sacristán y donde vivía toda la familia. De fondo sonaba el armonio del padre y su potente voz llenando el templo. Otras veces se oían las campanas, y también en ellas el niño buscaba musicalidad.  La madre, Valle, también diseñaba y construía. Ella investigaba los tejidos y rompía moldes tradicionales esbozando y cosiendo nuevos prototipos para vestir a los santos de la parroquia y a los miembros de las hermandades, de alguna manera ya una mujer pionera proponiendo innovaciones a la tradición. En este ambiente lleno de estímulos, el joven Vega Delyra, se crio ecléctico y autodidacta. Creció explorador e inquisidor de sentidos, naturaleza, mecanismos, ciencias y artes, abordando cada cuestión como una oportunidad para aprender de lo que se hizo ayer y buscar maneras para mejorarlo mañana, en la confianza de saber que caminamos a hombros de gigantes.

Hoy Vega Delyra es un artesano guiluthier afincado en Gelves, Sevilla que se desempeña como guitarrero constructor y maestro de construcción de la guitarra española.  El maestro Vega Delyra construye guitarras de estudio y concierto adaptadas a las necesidades de cada cliente.  Las guitarras Vega Delyra se nutren tanto de la tradición guitarrera andaluza como de la investigación científica y la experimentación de vanguardia en materiales y sonido. “En mi opinión la innovación y la tradición no son los opuestos que nos presentan, sino hermanas que se apoyan y en simbiosis se hacen más grandes y fuertes. Una innovación de hoy se convierte mañana en tradición y pasado mañana otra innovación, tal vez usando descubrimientos nuevos, la mejora y transforma. Pienso que la resistencia a la innovación es un error, y por otra parte un esfuerzo fútil, porque si algo podemos aprender de la historia es que lo único constante es el cambio. Yo prefiero ver esa cadena de transformaciones y aportes como una cadena de humanidad creadora, que a través de generaciones y geografías experimenta, desarrolla y contribuye para profundizar el arte y la ciencia. Así hay cambios a través de las décadas y los siglos en la arquitectura, en el diseño y en todas las disciplinas. Sin duda también debe haberlo en las guitarras. Lo que permanece invariable como si fuera parte del genoma humano es la búsqueda de la belleza, de la música, de la armonia, del compartir. Esa es la raíz madre de donde nacen todas las tradiciones e innovaciones”, nos explica Vega Delyra.

Añadimos aquí que la referencia de Vega Delyra a la arquitectura no es casual. En su larga carrera, el maestro se dedicó durante dos décadas largas a la arquitectura.  Vega Delyra de hecho considera su oficio de guiluthier como una extensión completamente coherente con su anterior profesión. “El corazón de la luthería y del diseño arquitectónico es el mismo corazón:  administrar los materiales y las formas buscando maximizar funcionalidad, belleza y adecuación a las necesidades y gustos del cliente que busca una casa o una guitarra de ensueño, entendiendo que los sueños son personales y cada cliente tiene los suyos”.

El gusto de Vega Delyra por la música está ligado a su preferencia por placeres compartidos.

El guitarrero es un estudioso del folklore de las diversas regiones de la península Ibérica y de más allá. “El tiempo es lo que falta, no el interés o la curiosidad”, nos dice. Delyra ha sido uno de los principales instigadores y alentador de la Peña flamenca de Gelves “Alto de la Fuente”, que durante años ha sido y es, un lugar de encuentro de personas flamencas y musicófilas. “Lo que se comparte y se vive con otras personas es la llave de la alegría y es en ese espacio nuevo que creamos con otros, donde nace la inspiración y la inteligencia colectiva. Como decía Mandela, yendo solo se puede ir más rápido, pero yendo con otros llegamos más lejos. Y añadiría yo, -dice el maestro- además se disfruta más el camino”.

Parte de ese gusto por los encuentros generadores, en este caso de conocimiento e inspiración, es la propuesta de cursos de construcción de Guitarra ofrecidos por el taller Vega Delyra.  “Mi propuesta es ofrecer a los guitarristas, aficionados y personas que así lo deseen, un curso en el que vamos construyendo una guitarra desde cero, paso a paso, hasta finalizar una bella, ligera, sonora y duradera guitarra, que quedara de su propiedad. Esto es un proceso muy pedagógico y enriquecedor, porque en cada etapa aprendemos en profundidad sobre cada parte del instrumento, sobre su función y cómo se relaciona con el todo, sobre las opciones existentes y los criterios para decidir lo más adecuado.  Pocas cosas me han dado tanto placer como ver la cara de orgullo y satisfacción de mis estudiantes al final del curso de construcción. Siento que nuestro taller tiene una razón de ser especial cuando la alumna o el alumno parte con su instrumento. Cuando el curso termina tengo la certeza de que otra etapa empieza, y que ellos y ellas contribuirán a difundir el amor por la música, por la guitarra.

Vega Delyra considera la promoción de la guitarra, el folklore y la cultura en general como pilares de su actividad profesional y de contribución a una sociedad más sostenible y justa. Desde ese punto de vista, el maestro participa y apoya iniciativas que contribuyan a la igualdad de género y la inclusión de mujeres y grupos minoritarios en el sector.   A medida que la sociedad cambia también hay cambios en la música producida.  A mí me llena de esperanza ver que, en las nuevas generaciones de guitarristas, que son de una calidad y un talento notable, hay progresivamente más paridad de género.  Con el tiempo también avanzaremos en equidad con el diseño y la construcción del instrumento mismo. Siempre hay espacios en los que cuesta más avanzar. La música la hacen las personas, y cuanta más diversidad de personas hay escribiendo y haciendo música más se enriquece la experiencia, y más se contribuye a la harmonía y la justicia en nuestros pueblos y en el mundo”.

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Vega Delyra es también un ecologista convencido que busca contribuir a la preservación del planeta y la bio-diversidad en cada una de sus opciones personales y profesionales. Las guitarras Vega Delyra, como no podía ser de otra manera son social y ambientalmente sostenibles, lo que el guitarrero refiere con la expresión “Guitarras Kilómetro Cero” "Guitarras de Proximidad". “Para mí es importante que una parte de mis guitarras sean sostenibles y se elaboren éticamente y con maderas locales. Entiendo en ese sentido que una parte central de mi trabajo es buscar, seleccionar, preparar y cuidar, una gran parte de la madera que utilizo. La producción, el ensamblaje y el comercio son hoy muy diferentes de antaño y eso ha traído muchas oportunidades económicas, pero también muchos sinsentidos. Me pregunto a qué modelo social beneficia la construcción de una guitarra con maderas que se transportan al guitarrero a través de miles de kilómetros desde el lugar donde los árboles son cultivados. Aquí también hay mucho espacio para la innovación y personalmente trabajo con mis propias maderas, a veces también innovando en la construcción utilizando nuevos materiales que provienen de la floresta de mi región. Tradicionalmente se ha pensado que la guitarra solo puede hacerse con ciertos materiales, normalmente palosanto, ciprés y abeto.  Yo he construido guitarras con siete maderas de árboles diferentes, como el  olmo, la jacaranda, los cedros, tipuana, melia, sophora, alamo y otras que tengo en preparación y el resultado es idéntico a las maderas tradicionales. Intento utilizar lo que hay disponible y lo que crece en mi zona. Por supuesto cada madera le da un matiz diferente al instrumento, pero aquí también la diversidad enriquece. También es importante evitar la explotación de la mano de obra construyendo instrumentos a precios incompatibles con la dignidad humana, sea en nuestro país o en otro a miles de kilómetros. Para mí la sostenibilidad social y ambiental en la construcción de instrumentos debe aplicar esos principios: usar trabajo y material local y ser diseñadas para durar de manera efectiva muchos años”. (Ver más detalle en epígrafe Proyecto Guitarras

Km 0”.

Cuando preguntamos a Vega Delyra si hay un legado que pretende transmitir con su proyecto de construcción de guitarras, el maestro no titubea. “En este mundo de prisas y presiones productivistas, donde a veces la cultura no se valora sino en tanto que ‘industria cultural’ a mí me encantaría que el legado del taller Vega Delyra sea el lujo de pararse a sentir”.

Lo que elegimos hacer habla de quien somos y lo que hacemos nos hace. 

El caso del maestro José Miguel Vega Delyra no es una excepción. 

Propósitos extraídos de una entrevista realizada al maestro Vega Delyra
por Mar Moreno, en 12 05 2022.

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